-“¡Eh!
¡Muchachos! ¡Héctor, Néstor! ¡Vengan, Che!-
-Si,
Héctor. ¿Y el pingüino? ¿Dónde anda?-
Después del
cumpleaños de Evita quedó muy enganchado
con “Esa mujer”, el cuento de Rodolfo”-
Perón asintió:
-“¡Es
buenísimo! ¡Gran creación de Rodolfo! Pero Néstor ya lo debe haber leído como
100 veces.” “Además…el cumpleaños de Evita ya pasó, che. Eso fue el 7, hace
casi diez días. ¿Estuvo linda la fiesta, no?”
-“Buenísima,
general. Vinieron muchos compañeros. Una banda, como dicen los pibes. Más que
el año pasado”.
-“Lo que
pasa es que el año pasado muchos estaban ocupados preparando las cosas para las
elecciones allá, en la Patria”.
Este año, con Cristina reelecta, no había más excusas. Además: ¿qué peronista
puede olvidarse del cumple de Evita?”-
-“La verdad que ninguno, general. Tal vez, allá abajo…algún pibe que recién comienza a militar”-
-“No
subestimes, Camporita. ¿O no fueron pibes los que te bautizaron Tío, a vos?”-
-“Tiene
razón, general. Parece ayer. Pero pasaron casi 40 años” –
-“Exactamente
39 años, Héctor. Treinta y nueve”-
-“¡Qué
pibes los de aquella JP, General! Eran leones. Me contagiaban a mí, que ya era
grandecito”.
-“Mirá
Héctor: los jóvenes, los pibes, cuando van al frente, te llevan con ellos. Siempre
pasa lo mismo”.-
Cámpora asintió:
-“Usted
lo decía siempre: El Pueblo marchará con los dirigentes a la cabeza o con la
cabeza de los dirigentes”-
-“Y es
así. Si sos un dirigente que se juega, te llevan en andas. Y si no te llevan en
andas será porque les fallás en algo. En ese caso te llevan igual, pero a
empujones, a patadas. Pero no perdamos tiempo. Quiero al pingüino acá, ya ¡Néstor!
¡Néstor!”
-“Siii,
general, acá estoy. Hola, Tío ¿Cómo anda?”-
-“¿Vio, general? Otro que todavía me llama tío. Y mire que paso bastante tiempo, eh!”-
-“Es que
Néstor siempre seguirá siendo un joven, Eso también lo dije claramente hace
mucho: Hay viejos de 20 años y jóvenes de 50. Néstor siempre fue de estos
últimos”-
-“Gracias,
general”-
-“No me
agradezcas, Néstor. Es la verdad. Siempre tuviste una audacia poco común, propia
de un joven.”-
Con una mezcla de humildad y
satisfacción, Kirchner agradeció el elogio:
-“Y…bueno.
Usted y Evita siempre fueron mis ejemplos, general”-
Perón insistió:
-“Si.
Pero el mérito es tuyo. Tu gobierno, después de aquella elección con el 22%, fue
un impresionante trabajo político. ¡Lástima que no hubo ballotage! Hubieras
sacado el 60%”-
-“¡Epa!
¿No es mucho, general?”-
-“No. Yo
siempre lo tuve claro. Había que jugarse. Y vos te jugaste. Te jugaste en las
elecciones de ese año. Te jugaste con la Corte. Te jugaste con la derogación de las leyes
de Obediencia debida y Punto final... ¿Qué te puedo decir de lo del cuadro?
¡Hay que tenerlas muy bien puestas para ordenar bajar ese cuadro, en ese
lugar!”-
-“Yo
siempre pensaba en usted, general. En usted y en Evita. Era como si me
protegieran, como si me empujaran, como si me dijeran: Dale, dale: hacelo
bajar.
Dale, que
cambias la historia”-
Perón asintió, sonriendo:
-“Y no te
equivocaste. Yo, al principio me preguntaba si era el momento. Pero Eva era
terminante. ¡Es ahora o nunca! me decía. No le costó mucho convencerme. Y tuvo
razón ¡Te la bancaste muy bien! “-
-“Estaba convencido, general. Yo sentía eso mismo. ¡Era ahí o nunca!”-
“Y lo
hiciste muy bien, Néstor. A vos también te dio el cuero. Y cambiaste la
historia. Hoy, por fin, unos cuantos de aquellos asesinos están en la cárcel. Y
otros en juicio. Ya los condenarán a todos”-
-“Si,
general. Vamos por más. ¡Nunca menos!”-
-“Bueno,
muchachos,- marcó Perón- vamos a lo
nuestro. Los llamé porque quiero organizar lo del 25. Quiero algo bien grande”-
-“¿Le parece, general?”-
-“Por
supuesto, Héctor. ¿Te olvidaste lo que vos hiciste un 25 de mayo, en el 73?”-
-¡Cómo me voy a olvidar, general! ¡Presidente
de la Nación!
¡Un peronista en la Rosada
después de 18 años! ¡La
Resistencia… el Plan de lucha! ¡Y traerlo de vuelta a usted,
general! ¡Qué honor, que desafío!”-
-“Y
cumpliste muy bien, Héctor. Porque vos tenés una virtud que en política no es
tan común: ¡LEALTAD! “Siempre hubo muchos compañeros a los que yo podía darles una
orden y la cumplían sin chistar. Pero…¿saben una cosa? solo los leales son capaces
de analizar las situaciones, aportar información y opiniones, antes y después
de recibir y ejecutar las órdenes. Así se facilita la conducción”-
Perón reforzaba sus palabras,
señalando a Héctor Cámpora con el índice:
-“Porque
yo no soy tonto. No en balde he sido militar toda la vida. Y un militar,
alguien que conduce o pretende conducir un ejército o un Pueblo, necesita un
estado mayor con capacidad de ejecución, pero también de observación, de análisis
y de opinión, cuando es necesario. Eso se llama lealtad. Y vos fuiste un modelo
de lealtad.”-
Cámpora explicó orgulloso:
-“Bueno,
General. Yo estuve muchos años a su lado. Yo me hice en política junto a usted
y a Evita. Para mí, llegar a Presidente del país era un regalo de la vida, de
la política, y de usted, General”-
Perón amplió el recuerdo:
-“Y del
Pueblo Héctor, del Pueblo. Tu asunción, aquel 25 de mayo fue sensacional:
después de 18 años de proscripción volvimos al Gobierno”. ¡Que fiesta! El
Pueblo en la calle festejando, todas las organizaciones juveniles, los
sindicatos, que se habían “bancado” la resistencia y el Plan de lucha. Y por si
fuera poco: ¡Salvador Allende y Osvaldo Dorticós, en el balcón de la Rosada!”
¡Qué
fiesta!”-
La voz de Cámpora sonó más emocionada,
aún:
-“Es
cierto, General. ¡Después de tantas persecuciones, proscripciones, fusilamientos,
cárceles! Pero los compañeros lucharon siempre. Desde el 55; primero los más
grandes: los obreros, los gremios. ¡Y después los pibes! Cuando usted los
convocó se pusieron en primera fila. Y por ahí andaba Néstor… Lupin le decían. Ese
25, venía en una columna de la JP
de la Universidad
de la Plata”-
-“Por
supuesto, general. Ahí estábamos todos. Los compañeros de la
JP La Plata éramos muchos y nos movilizamos
desde temprano. Sabíamos que había que estar junto al “Tío”. Y que había que
poner el pecho, porque nos dejaban la
Patria prendida fuego y había que reconstruirla”.-
Cámpora, por su parte, se sumó al análisis:
-“Por
eso yo decía entonces, General, que había que reconstruir un Estado eficaz. El
Gobierno debe ser una Administración estable y eficiente, donde cada servidor
del Estado, además de sus méritos técnicos, sea de una honradez insospechable. Como
usted decía, general: El arte de gobernar consiste en relacionar dos objetivos
aparentemente divorciados en el tiempo, que son: La felicidad del Pueblo y la
grandeza de la Nación”-
Perón asintió:
-“Porque
el capitalismo, muchachos, se vale de la libertad para acumular toda la riqueza
posible. Y usó siempre todo el poder de la economía, para alcanzar sus
objetivos de acumulación. Incluso, cuando es necesario utiliza la fuerza, como
lo ha hecho, más de una vez, en nuestro País para someter y explotar a los
trabajadores. Por eso nosotros hemos luchado sin descanso para imponer la
justicia social, que suprimiera la miseria en medio de la abundancia. Y para
eso es necesario trabajar por la Independencia económica. Porque no puede haber un
hombre libre en una nación esclava”-
Néstor agregó, entusiasmado:
-“Porque
los problemas de la pobreza no se solucionan desde las políticas sociales sino
desde las políticas económicas”-
“Bien,
Néstor”-aprobó Perón- “Por eso hay
que convocar y hablar mucho con los muchachos. La juventud debe tomar nuestras
banderas para llevarlas al triunfo definitivo. Los jóvenes como vos,
recuperaron, junto a los viejos luchadores, nuestro proyecto allá en el 73,
después de 18 años de proscripción y persecuciones, de fusilamientos y cárceles”.
“Después, llegó la dictadura más criminal, la del 76, y asesinó miserablemente
a muchos de los mejores luchadores nuestros”
“En la
vida no existen las casualidades.-continuó Perón.-“Y mucho menos en la
política. Héctor juró como Presidente el 25 de mayo de 1973, y volvimos al
gobierno después de 18 años de persecuciones y proscripciones. Treinta años
después, otro 25 de mayo, pero de 2003, asumiste vos, Néstor.”
“Y fue
otro retorno glorioso, después de la dictadura y el neoliberalismo de los 90. Lo
que son las vueltas de la vida”-continuó-
“En 1950, el año en que vos naciste ¿no?”. ”En ese año, precisamente, enterramos
en Plaza de Mayo un mensaje para los jóvenes del año 2000. ¡Parecía tan lejos!”
“Yo decía
ahí que cada uno de nuestros muchachos lleva el “bastón de mariscal” en la
mochila y el futuro les pertenece.” “La juventud, con espíritu de rebelión
positivo, luchará por resolver los problemas que el mundo actual plantea. Y así
debe ser: porque tiene ese inalienable derecho, porque es ella la que ha de
gozar o sufrir las consecuencias futuras”.
Néstor aprobó, entusiasmado:
-“A los
jóvenes yo les decía: sean transgresores, opinen. La juventud tiene que ser un
punto de inflexión del nuevo tiempo”-
“Coincido
plenamente con vos, Néstor”- agregó Perón-
Pero, cuidado: Yo, alguna vez, tropecé con una juventud dividida en pequeños
sectores, dominados por caudillitos, con sus valores que yo no discutía, pero
que resultaban negativos para la unidad que siempre se necesita”. “Por eso yo
sostuve que hay viejos de veinte y jóvenes de cincuenta. Y vuelvo a ponerte
como ejemplo. Cuando vos te viniste para acá, y te reuniste con nosotros, ya
habías cumplido 60 ¿no? ¡Y seguís siendo joven!” ”Todos tienen el bastón de
mariscal en la mochila, pero solo unos pocos llegan a lograr empuñarlo con
honor o capacidad efectiva” “No se trata de tirar un viejo por la ventana todos
los días, para ocupar su puesto, sino de entrar a trabajar humildemente, para
aprender y demostrar que se tiene la capacidad que se presupone”.”¿No están de
acuerdo?”
“Totalmente
de acuerdo, General”-Néstor asentía con
su cabeza- “Los pibes tienen que militar entendiendo que la militancia no
es un “cursito” para ser dirigente en unos meses. Es un modo de vida. Uno puede
militar toda la vida sin alcanzar nunca un cargo dirigente. Lo hace porque lo
siente, porque comprende que ése es su lugar en la vida. El día que la vida
brinda la ocasión, hay que usarla bien, tratando de hacer lo que uno decía. Ser
coherente”-
“Hay que
comprender que por lo general, en la sociedad, lo que genera violencia, no es la pobreza sino la desigualdad entre los que
tienen, que cada vez quieren tener más, y los que no tienen, que cada vez
tienen menos. ¿O no?”
-“Efectivamente, Lupin”- intervino Perón-“Cuando yo asumí, en
1946, fui contundente: Dije en la
Plaza de Mayo, ante una muchedumbre, que me cortaría una mano
antes de firmar un empréstito. Y lo cumplí al pie de la letra. Esa es una de
las trampas: el endeudamiento, los empréstitos. Por ese camino, no solo no nos
ayudan, sino que nos condicionan, nos “aprietan”. Los países
“subdesarrollados”, en realidad, somos países que hemos sido “descapitalizados”,
“endeudados”, y “condicionados” por el poder económico. Como dije hace muchos
años: “el capital no tiene bandera”; se lleva todo lo que puede, de donde
puede.”.
-“Por eso, ahora, allá
deben estar más unidos que nunca, por el tema de los recursos naturales no
renovables. El mundo necesita materias primas para las industrias y, si no
estamos fuertes, se los llevarán hasta por teléfono”-.
“Recordemos la Constitución de 1949-
intervino Cámpora- ¿cuántos la conocen hoy?
El artículo 40 determinaba
que los recursos naturales no renovables eran patrimonio del Pueblo y serían
administrados por el Estado Nacional en cooperación con las provincias”-
“Así es- Perón movió la cabeza sonriendo- Yo no
he visto a nadie que pueda sembrar cobre, o litio, o petróleo, como quien
siembra soja o trigo. No se planta: está o no está”. “Y, cuando lo sacás…se va,
se agota. ¿Es importante para el desarrollo de las industrias? Bueno…que sea para
el desarrollo de Nuestras industrias. Luego se podrá vender a los gringos lo
que no se utilice en el país”.
“Pero no se puede ceder en
eso. No digo que se vuelva a la
Constitución del 49, la de don Arturo Sampay. El tiempo ha
pasado y es difícil volver atrás el río. Pero hay que controlarlo para que no
nos ahogue. O para que no se seque!”-
Néstor sacudía la cabeza. -“Usted
sabe, general, cómo encontramos el país en el 2003.
Hecho pomada. Estábamos en
el infierno. Y, poco a poco, comenzamos a salir. Es lento, pero logramos pasar
al purgatorio. Hoy Cristina está atravesando ese purgatorio, y va en buen
camino”.-
-“Ya lo sé. Yo he visto como,
en nombre mío y de Evita, se hizo todo lo contrario de lo que siempre habían
sido nuestras banderas. Nosotros siempre defendimos un Estado presente,
eficiente, que controlara a los privados y que manejara las áreas estratégicas
de la economía. Porque la economía… o la maneja el Estado en beneficio del
Pueblo; o la manejan los grupos económicos en contra del Pueblo. Los “90” fueron durísimos”. “Ustedes…¿saben
lo que es ver a un presidente que se dice peronista, abrazar a Isaac Rojas en la
Casa Rosada?”
“Piensen en lo que es ver
como se privatizan todas las empresas que nos costó años y años construir, les
aseguro que todo aquello fue durísimo. Eva buscaba la forma de bajar, de
mezclarse con los trabajadores, con el Pueblo, para tratar de levantarlos y parar
todo aquello. Pero no es fácil. Por eso hoy a Cristina hay que respaldarla para
que no la atropellen los pícaros de afuera y los traidores de adentro”-
-“Yo lo decía, general” -agregó
Néstor- “la pobreza no es sólo un concepto económico, también es un
concepto moral. Nos llega cuando nos han enfermado el alma, cuando nos han
metido en la cabeza que cada uno de nosotros puede salvarse
independientemente de lo que le pase al otro, que no interesa si el otro pierde
el trabajo mientras yo lo tenga; que no importa que al otro le rematen la casa
porque no la puede pagar mientras yo me voy de viaje”-
-“Bueno,
muchachos- Perón los tomó del hombro-
antes que se nos venga encima el 25, vamos a invitar a todo el mundo. No me
tachen a nadie. Inviten a todos. Hay algunos que se van a borrar solitos. Así
debe ser. Hay algunas caras que Eva no se bancaría. Allá, en la Patria, se arrimaban porque
Evita se había venido para aquí antes que yo.”-
-“Bueno, general.
Si le parece bien ya estamos comenzando.”-preguntó
Néstor, a punto de salir corriendo.
Cámpora acotó:-“Atilio, seguramente, vendrá con Tosco y… ”-
“- Y Germán
Abdala , y el Cacho El Kadre…”- Néstor se
apresuró a agregar- “Y Caloi, que llegó hace un par de días…”
“-Por supuesto. Y todos los
30.000 que cayeron durante la dictadura salvaje del 76”-continuó
Perón-“Invítenlos a todos. Todos son nuestros compañeros. Lucharon por lo
mismo. Y cayeron por lo mismo. ¿O alguien puede pensar que yo, si me cruzo con
uno de ellos, le voy a preguntar si era de los nuestros o estaba un poquito más
a la izquierda o un poquito más a la derecha”. “Muchachos…en política lo más
difícil es construir. Siempre hay que construir. Si no hay ladrillos se
construye con bosta, como ya dije alguna vez. Después, cuando se encuentran los
ladrillos adecuados se irá reemplazando la bosta”-.
-“Y los palotinos de San
Patricio”- interrumpió Perón.
-“General, no hay que
olvidarse de Hugo…-comenzó a recomendar
Cámpora.
-“¿del Carril? ¿Hugo del Carril?”- cortó Perón. “Hugo está invitado siempre. Si no está él ¿como cantamos la marcha? Sin él no es lo mismo muchachos. Con Hugo es otra cosa. Siempre fue otra cosa.”-
Perón
lo palmeó:
-“¡Excelente pregunta Pingüino! Esos no pueden faltar nunca. Piensen que ellos
fueron los primeros que decidieron jugarse para que esta tierra y sus hijos
fueran libres. El 25 de mayo de 1810 se comenzó a escribir una historia, que
fuimos transitando con avances y retrocesos. En 1973 recuperamos el derecho del
Pueblo a escribirla, después de la tragedia del 55. Y en el 2003, como bien
dijiste antes, vos nos sacaste del infierno neoliberal. ¡Quédense tranquilos!
Yo me ocupo de ellos. No va a faltar ninguno, van a venir todos. Estarán todos:
Artigas, Guemes…Todos, muchachos, todos Yo me ocupo de los veteranos. Ustedes
hablen con los más jóvenes.”-
-“Muy bien, general”-respondieron a dúo, Héctor Cámpora y Néstor Kirchner.
“Bueno. Para terminar por
hoy”-Perón los palmeó, mientras les hablaba-“pónganse
a trabajar ya. Tenemos que festejar como propone hoy Cristina: ¡Unidos y
Organizados!”-
“-Y recuerden que el éxito no es cosa de la casualidad o la suerte, como muchos piensan: el éxito se concibe, se planea, se prepara, se realiza y se explota. Es, en síntesis, una obra del arte de conducir que obedece a una teoría y a una técnica, pero que, más que nada, depende del “óleo sagrado de Samuel”, que cada conductor haya recibido al nacer… Y ustedes dos tienen la fortuna de haber recibido bastante”-.
Esta
conversación fue presenciada por dos testigos que, de común acuerdo,
prefirieron no intervenir en la misma.
Uno
de ellos fue Andrés Framini, veterano dirigente del gremio Textil.
El
otro fue José Julián Abbruzzese, primer Tesorero del sindicato de Luz y Fuerza allá
por 1948, su gran amigo y compañero de lucha de aquellos años de la resistencia
peronista anterior a 1973, que se ingenió para hacernos llegar el relato de los
hechos.
Después,
don José tomó su guitarra y marchó a reunirse con Hugo del Carril para
acompañarlo con la marcha que todos cantarían para festejar los tres 25 de
mayo: el de 1810, el de 1973, y el de 2003.
Si
prestamos atención, seguramente, quienes tengamos buenos oídos, los
escucharemos cantar a todos unidos!
Gerardo Eloy Abbruzzese









